La Asociación Española de Usuarios Empresarios y Profesionales del Transporte Aéreo (ASETRA) ha elevado su voz de alarma y ha instado a las autoridades a tomar acciones contundentes para prevenir la propagación del hantavirus, especialmente en el contexto del transporte aéreo. El pasado 6 de mayo de 2026, la asociación, a través de su presidente Ignacio Rubio, dirigió una carta al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, solicitando que los pasajeros infectados por hantavirus procedentes del crucero ‘MV Hondius’ no sean trasladados por vía aérea y permanezcan aislados en centros medicalizados del archipiélago.
Esta petición no se limita a las islas, ya que ASETRA también ha demandado al Gobierno central y a la ministra de Sanidad, Mónica García, la implementación de medidas sanitarias rigurosas en los aeropuertos canarios. El objetivo es claro: garantizar la máxima seguridad y evitar cualquier riesgo de contagio que pueda afectar tanto a los ciudadanos como al personal del sector aéreo.
La Preocupación por el Contagio Aéreo
El núcleo de la preocupación de ASETRA radica en la posibilidad de que el hantavirus se propague a través de los sistemas de aire acondicionado de las aeronaves. La asociación subraya que, al tratarse de un virus, el flujo de aire dentro de las cabinas podría facilitar su transmisión. Esta inquietud se ve reforzada por la noticia de que una pasajera del barco afectado ya voló en un avión comercial junto a otros viajeros, lo que ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a iniciar una búsqueda para localizar a dichos contactos y contener una posible expansión del virus por vía aérea.
Ignacio Rubio enfatiza la importancia crítica de que los individuos infectados permanezcan bajo estricto aislamiento hospitalario hasta su completa recuperación. Esta medida es considerada fundamental para proteger a los residentes canarios y, posteriormente, prevenir que el virus se extienda a la península. La experiencia reciente con pandemias ha demostrado la rapidez con la que los virus pueden viajar entre continentes, haciendo del transporte aéreo un punto clave de vigilancia.
Contexto del Hantavirus y sus Implicaciones
El hantavirus es un grupo de virus que pueden causar enfermedades graves en humanos, incluyendo el síndrome pulmonar por hantavirus (SPH) y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR). Aunque su transmisión más común es a través del contacto con roedores infectados o sus excrementos, la posibilidad de transmisión persona a persona en ciertas circunstancias o cepas, y la preocupación por la propagación en ambientes cerrados como una aeronave, justifican las precauciones extremas que ASETRA está solicitando.
Para la Asociación, que representa a usuarios, empresarios y profesionales del transporte aéreo, la seguridad no es solo una cuestión de salud pública, sino también de confianza en el sistema. Un incidente de contagio a bordo podría tener consecuencias devastadoras para la percepción de seguridad en los viajes aéreos, afectando a la industria en su conjunto. Por ello, la colaboración entre las autoridades sanitarias, los gobiernos autonómicos y central, y los operadores del transporte es indispensable para establecer protocolos que salvaguarden la salud de todos.
Un Llamamiento a la Colaboración y la Prevención
En su misiva al presidente canario, ASETRA manifiesta su esperanza en una máxima colaboración por parte del gobierno autonómico. El objetivo primordial es «evitar el traslado del virus por vía aérea y la expansión de éste al personal aeroportuario, tripulaciones y ciudadanos canarios». Este llamamiento a la acción coordinada busca no solo una respuesta reactiva ante un caso detectado, sino también el establecimiento de medidas preventivas robustas que puedan anticiparse a futuras amenazas sanitarias en el entorno aeroportuario.
La seguridad aérea es un pilar fundamental para el desarrollo económico y social, especialmente en regiones como Canarias, cuya economía depende en gran medida del turismo y la conectividad. La implementación de protocolos sanitarios claros y efectivos en los aeropuertos no solo protegerá la salud pública, sino que también fortalecerá la resiliencia del sector del transporte aéreo frente a desafíos sanitarios emergentes.



